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El
término Mandala significa “centro,
círculo y anillo, mágico”.
En numerosas culturas se considera un
precioso instrumento de meditación que
permite la elevación espiritual de quien
lo práctica. En muchas filosofías
orientales el círculo, el Mandala,
representa el camino hacia el
conocimiento de uno mismo.
Interactuar con ellos ayuda a manifestar
la creatividad y a reconectarte con tu
ser esencial.
Es como comenzar un viaje hacia tu
esencia, abre puertas desconocidas y
hace que brote tu sabiduría interior.
He comprobado que contemplar o pintar
mandalas te ayuda a superar distintas
situaciones inarmónicas en tu vida,
llevándote al eje sereno.
El Mandala representa el camino que
conduce al autoconocimiento, al centro
de uno mismo. Significa entrar en
contacto con la propia intimidad y vivir
los cambios que se producen en nuestro
interior.
Carl Gustav Jung, nació en el año
1875.Psiquiatra, psicólogo e historiador
de la cultura, fue discípulo de Sigmund
Freud, pero se separó de él rápidamente
para alcanzar una visión distinta del
inconsciente y de las leyes que lo
gobiernan.
Según Jung, la psique tiende a expresar
de forma simbólica los contenidos más
profundos del inconsciente .
El inconsciente se subdividía en dos
niveles: el personal y el colectivo.
El inconsciente personal contiene los
recuerdos olvidados, las
representaciones rechazadas, las
percepciones subliminales.
Y el inconsciente colectivo comprende
todos los demás contenidos que provienen
de la estructura cerebral heredada.
En el inconsciente colectivo Jung sitúa
los arquetipos, imágenes comunes por lo
menos a todo un pueblo o a toda una
época.
Esto es así por mi experiencia. Esta
práctica que llamo “Meditación activa
con mandalas” hace que surja lo que está
guardado en el inconsciente.
Así como cuando D´os se expresa en la
naturaleza a través de su obra , así
nosotros creamos cuando pintamos
Mandalas y las manos son nuestro
instrumento.
Con el tiempo en muchas personas
comienza a manifestarse el “artista
interior” abriendo toda nuestra
creatividad. El Mandala despierta
nuestro potencial creativo.
Para resumir podemos decir que el
Mandala nos abre a una dimensión
terapéutica, creativa y meditativa.
Cada uno entrará por alguna puerta, pero
con la práctica todas serán reveladas. |
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ACTIVIDADES |
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